8 Bolsas sensoriales

Las bolsas sensoriales son un tipo de material educativo ideal para los bebés y niños menores a tres años. Son prácticas, fáciles de elaborar y lo mejor. Constituyen todo un juguete que permite la estimulación de los sentidos. El pequeño puede deleitarse observando distintos colores, sintiendo como los objetos se mueven dentro de una superficie acuosa. Puede palpar, mover los objetos que se encuentren en su interior.

¿Qué es una bolsa sensorial?

Es una bolsa de plástico resistente y transparente, llena de diferentes objetos y texturas. Debe contar con cierre hermético para evitar el derrame de su contenido. La diversidad de texturas y colores resultan atractivos para los niños, quienes aprenden a través del estímulo sensorial en primer lugar. Las bolsas sensoriales pueden considerarse una variación de la caja sensorial de Maria Montessori.

Bolsas sensoriales

Beneficios de las bolsas sensoriales

  • Permite la estimulación de área lingüística. Es importante que compartas con el niño mientras manipula la bolsa sensorial. Puedes ir conversando y nombrar los distintos colores o los objetos que contiene
  • Facilita el desarrollo óculo – manual. Puedes colocar imágenes impresas en una mesa, fijar y sobre estas hojas ubicar las bolsas sensoriales. Pide al niño que repase el contorno de las letras.
  • Desarrolla la motricidad fina: este trazado de grafías a través de la bolsa sensorial, permite además el desarrollo motriz.
  • Colabora en el desarrollo de habilidades matemáticas: en los niños más grandes puedes trabajar ya conceptos numéricos. Por ejemplo, puedes elaborar algunas bolsas sensoriales con botones, semillas, palitos. El niño deberá contar la cantidad de elementos presentes en cada uno. Inclusive puedes iniciar en operaciones de adición.
  • Desarrollo habilidades científicas: elaborar estas bolsas puede ser un ejercicio de ciencia para los niños de preescolar. Ya que podemos enseñar que son las mezclas solubles e insolubles y lo que ocurre si combinamos distintos colores y densidades.
  • Alientan su curiosidad, estimulan su imaginación y satisfacen las necesidades sensoriales de los pequeños. Recuerda ellos descubren el mundo a través de los sentidos. Todo lo que observan es nuevo y representa nuevas posibilidades. Las bolsas sensoriales son seguras, ya que todos los materiales están protegidos dentro de una bolsa plástica por tanto no hay riesgo de que el niño se meta nada a la boca.
  • Es una actividad pedagógica divertida pero ordenada. Si bien a la gran mayoría de los niños les gusta jugar con plastilinas, masas y toda la sensación pegajosa que esto implica, hay algunos que no. Al contrario les generan desagrado. Con las bolsas sensoriales pueden explorar pero sin mancharse ni ensuciarse.

Hagamos bolsas sensoriales en casa

El material imprescindible son las bolsas de congelación de plástico con cierre hermético. Puedes emplear las de nombre comercial Ziploc. Eso sí asegúrate de borrar marcas comerciales. Esto lo haces con un poco de quita esmaltes y un algodón. A continuación las variaciones y los tipos de bolsas sensoriales que puedes elaborar en casa:

1. Bolsa sensorial con gomina o gel de cabello

  • Gel o gomina para el cabello
  • Flores de tela. Puedes comprar uno de esos collares hawaianos que se usan en las fiestas
  • Bolitas amarillas
  • Purpurina verde y naranja fina
  • Cinta adhesiva

Comienza depositando los objetos en la bolsa. Luego agrega el gel, cuidado con exceder. No debe quedar llena, con solo un poco será suficiente. Por último agrega la purpurina y mezcla muy bien. Cierra la bolsa extrayendo el máximo de aire posible. Para evitar accidentes sella con cinta adhesiva

2. Bolsa sensorial con espuma de afeitar

  • Espuma de afeitar
  • Pinturas acrílicas
  • Purpurina gruesa

Deposita en la bolsa plástica la espuma de afeitar, agrega las pinturas y la purpurina. Agita la espuma e introduce en el fondo de la bolsa, mezcla y agrega un poco más. Sella con cinta adhesiva. El pequeño podrá experimentar mezclando las distintas pinturas.

3. Bolsa sensorial con el jabón para fregar los platos.

  • Jabón o lavaplatos líquidos
  • Cuentas plásticas (más de 10)
  • Marcador permanente negro

Con el rotulador permanente hacer círculos de distintos tamaños y un número en su interior. Los niños deberán mover las cuentas y ubicar en cada circunferencia la cantidad correspondiente.

Bolsas sensoriales con jabón de lavar platos

4. Bolsa con bolas de gel

  • Perlas de hidrogel o bolitas de gel
  • Purpurina verde, amarilla y azul
  • Colorante verde
  • Agua

Puedes poner a hidratar las bolitas antes de introducirlas en la bolsa. No necesitas que crezcan mucho, recuerda que agregarás más líquido a la bolsa y estas lo absorberán. Introduce las perlas, luego la purpurina, mezcla bien. Ahora agrega el colorante y el agua. Extrae el aire y sella con la cinta adhesiva. Puedes poner cinta también alrededor de toda la bolsa para mayor seguridad.

5. Bolsa sensorial marina

  • Gel de ducha o jabón líquido azul
  • Purpurina azul y plateada (las de estrella)
  • Juguetes marinos pequeños

Abre la bolsa, incorpora los juguetes, el gel, la purpurina. Mezcla y saca el aire. Asegura con cinta adhesiva.

6. Bolsa de lava

  • Aceite de bebé
  • Agua
  • Pintura roja

Comienza colocando dentro de la bolsa el aceite de bebé, luego unas gotas de pintura roja (puedes agregar también amarilla) y por último un poco de agua, no mucho para que tenga el efecto de la lava. Asegúrate de eliminar el exceso de aire y listo. Cierra con el adhesivo.

7. Bolsa sensorial con arroz

  • Arroz
  • Objetos no afilados

Esta es ideal para jugar “busca y encuentra”. Es una estrategia que puede servir para reforzar conocimientos de números y letras. Coloca una cantidad no copiosa de arroz e incorpora los objetos. Elimina el exceso de aire y cierra herméticamente. Al manipular los niños deberán ir moviendo el contenido para descubrir donde están las figuras.

8. Bolsa con agua

  • Agua
  • Pompones
  • Plumas
  • Purpurina de estrellas
  • Flores

Cuida de no agregar demasiada agua. Puedes emplear una bolsa plástica mediana o grande, incorpora el resto de los elementos y cierra. Asegura cada uno de los lados con cinta plástica. La diversidad de colores y de materiales resultarán muy atractivos para los pequeños. Puedes sustituir el agua por aceite de bebé.

Bolsas sensoriales agua
Bolsas sensoriales de agua para los más pequeños

Te aconsejamos que

  • Asegures siempre con cinta adhesiva cada uno de los lados
  • No coloques objetos punzantes o muy rugosos
  • Puedes fijar a la mesa o ventana para mayor comodidad de los niños
  • A menor cantidad de líquido, más se moverán los objetos dentro de la bolsa
  • Puedes hacer cuantas combinaciones desees.
  • Debes extraer el aire para evitar roturas.

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