Comida para bebé: Guía desde los 6 meses hasta un año

La comida para bebé constituye uno de los temas frecuentes en foros de madres. Puedes ver cientos de publicaciones y hay mucha información, pero aun así surgen dudas. Hay quienes hablan desde la experiencia, sin embargo lo mejor es la guía de especialistas. Ahora bien, ¿podemos condensar en un artículo los aspectos importantes de la alimentación para bebés? Lo intentamos y aquí encontrarás detalles que de seguro te serán muy útiles. Te invitamos a continuar leyendo.

La alimentación complementaria a los 6 meses

La leche materna contiene todos los nutrientes que el recién nacido necesita. Vitaminas, minerales, proteínas, grasas e incluso hasta los agentes que previenen infecciones. La madre pasa anticuerpos a través de su leche y esto protege al bebé de futuras enfermedades. Por eso es común oír la afirmación de que los niños amamantados se enferman menos. 

La primera etapa de alimentación para los bebés es solo leche, bien sea la materna o a través de fórmulas. No se deben incluir en los primeros 6 meses nada de jugos, papillas o compotas. Hay que prestar atención al patrón de crecimiento, ya que el sistema digestivo y el renal aún no están al 100%.

Si bien morfológicamente son aptos, su funcionamiento bioquímico debe madurar. Muchas intolerancias y alergias pueden surgir por la inadecuada inclusión de alimentos antes de tiempo. A partir de los 6 meses se inicia la alimentación complementaria. Este término en nada significa destete. Solo vamos a iniciar una etapa alimenticia. Es el comienzo de nuevas experiencias con comida para bebe y se abre todo un universo degustativo para el pequeño de la casa.

El Baby Led Weaning (BLW) es una técnica algo reciente. Se trata de un método en el que los niños dirigen su proceso de iniciación a los alimentos sólidos. Algunas madres no se muestran muy convencidas por los riesgos de atragantamiento o por lo sucio que puede resultar. Sin embargo es toda una experiencia enriquecedora para el bebé. 

Es muy común en este método ofrecer los bastones de frutas o verduras. Puedes tomar como medida de referencia el propio puño del bebé y anexar un par de centímetros más. Lo importante es que pueda tomarlo con sus manos. Lo mejor para iniciar son las frutas maduras, ya que de esta forma será más sencillo que las puedan chupar y masticar con las muelas. Esta comida para bebé les ayuda también con el proceso de dentición. 

Menú para bebé de 7 meses

Si ya iniciaste a los 6 meses con la alimentación complementaria, debes continuar ofreciendo variedad de alimentos. La zanahoria y la calabaza son elementos con alta cantidad de betacarotenos y su sabor ligeramente dulce pueden resultar atractivos para los bebés. 

La papa y la batata o boniato son ideales en puré, sin embargo, para agregar mayor textura puedes dejarla en tiras largas. El aguacate es otro elemento con muchísimos nutrientes y grasas sanas, además de que puedes colocarlo en piezas junto a un trozo de pollo. Recuerda, debe ser lo suficientemente cómodo para que el niño lo pueda asir. 

El bebé siempre chupará, o “masticará” con la encía y desechará. No esperes que consuma todo lo que haya en el plato debido a que su estómago aún es muy pequeño y no requiere de mucha cantidad de alimento. Como consejo: considera siempre la variedad. Mientras más colores pongas en el plato, más atractivo resultará y lo mejor, se motivará a probar una y otra vez.

Por ejemplo, el brócoli con su característica forma y su hermoso color verde de seguro llamará su atención. Puedes a los 7 meses introducir yogur y quesos frescos. Las carnes rojas también pueden resultar atractivas. Para ello, lo ideal es colocar un trozo relativamente grande y dejar que chupe los bordes, también puedes emplear carne molida y combinarla con un puré.

Un aspecto importante a considerar cuando se inicia con la alimentación complementaria o el Baby Lead Weaning (BLW) es que los bebés ganan independencia. Esto les va a permitir desarrollar con más facilidad la motricidad fina. Sin duda este método de comida para bebé es toda una experiencia de aprendizaje. Sin embargo, es necesario prestar atención y no descuidarlos, ya que pueden atorarse con los alimentos.

Los riesgos de los alimentos sólidos en la comida para bebé

El bebé puede, en su afán de chupar los alimentos, introducirlos muy profundamente. Son normales las arcadas y esto es parte de la experiencia. Ellos pueden recuperarse fácilmente y ¡seguir comiendo! Si el atragantamiento permanece, con toda calma, debes colocar al bebé boca abajo, haciendo descansar su pecho en tu mano.

Es importante que en esta posición puedas sujetar su mentón con tus dedos. Al inclinarlo, con la cabeza más baja que el resto del cuerpo, puedes dar pequeños golpes en su espalda en sentido ascendente. Esto provoca que la postura, la gravedad y los impulsos generados por el diafragma, haga expulsar cualquier objeto.

Aunque la primera vez puede resultar atemorizante, siempre debes mantener la calma. Recuerda que la figura de los padres forman un papel importante en la formación del carácter del bebé. Si te alarmas en exceso y le transmites ese susto, el infante tendrá una mala experiencia que repercutirá más adelante.

Comida para bebe de 9 meses

Ya debes haber introducido el pescado blanco, y dicho sea de paso el salmón es el más recomendable. Sin embargo, puedes usar cualquier pescado pequeño. Evita el atún fresco, el cazón o en general cualquier pescado grande, ya que sus niveles de mercurio pueden ser altos. Debes saber que en los adultos no es tóxico, pero en un bebé puede generar reacciones.

Ten cuidado con las espinas. Puedes prepararlo sancochado o al vapor y colocarlo desmenuzado con un poco de fideos blandos. En esta etapa ya puedes introducir también los huevos, debido a que es una muy buena fuente de proteína y vitamina B. Ten en consideración que algunos niños son alérgicos, comienza entonces por ofrecer la yema cocida y luego la clara.

Las tortillas de huevo son otra forma nutritiva de mezclar proteína y vegetales. Considera que no debes exceder la cantidad de huevo, puedes emplearlo 2 a 3 veces por semana. En cuanto a cereales, inicia con los libres de gluten. Hay preparados especiales que puedes conseguir en los supermercados. Revisa siempre sus etiquetas y adquiere las que aporten mayor nutrición.

Una vez probados los cereales puedes incluir los que ya contienen gluten como la avena, el trigo y la cebada. En cuanto a frutas ya puedes incorporar uvas, pero ten especial cuidado y picarlas por la mitad, además de desechar las semillas. La mandarina también puede ser anexada a la dieta de comida para bebé. Esto es porque constituye una rica fuente de vitamina C. 

Comida para bebé de 1 año

Llegó la hora de las espinacas, las acelgas y la remolacha. Si bien hay especialistas que consideran que mucho antes del año pueden incorporarse en las dietas de los bebés, es preferible  esperar hasta los 12 meses. 

La remolacha puede constituir un elemento muy atractivo para el infante. No te asustes si sus deposiciones son rojas, esto se debe a las betalaínas que brindan ese color rojizo característico. Lo mismo puede ocurrir si tu bebé consume muchas hortalizas de hojas verdes, por el exceso de clorofila. 

Uno de los beneficios es que el niño puede ir probando distintos sabores. Nosotros ya de adultos, nos hemos (mal) acostumbrado al paladar. Si cocinamos sin sal la comida es insípida. Igualmente si no agregamos azúcar. Tratamos de “realzar” los sabores, pero ¿realmente lo hacemos? Cada verdura, fruta, proteína, cereal tiene un sabor particular, ¿Somos capaces de reconocerlo?  

Lo que buscamos con estas experiencias alimenticias en el bebé es que ellos aprendan a apreciar sabores. ¿En su menú se pueden agregar especies? Definitivamente si, lo importante es que las mismas no sean picantes ni muy fuertes. 

Puedes incluir la canela, un poco de ajo molido o tal vez un poco de orégano. Eso sí, evita condimentar mucho: un ligero toque de sal o azúcar son suficientes. No es necesario que al bebé se le disfracen los sabores para hacer a un plato más apetecible.

Recetas de comida para bebé de 1 año que puedes preparar:

Panqueques con hojuelas de avena

Colocas una taza de hojuelas en el vaso de la licuadora, agregas un chorrito de leche y dos o tres bananas bien maduras (eso le aportará suficiente dulce). Licuas un par de minutos y listo. En una sartén ve colocando partes de la preparación. Volteas cuando estén doradas y ya está. Puedes acompañar con una cucharadita de mantequilla por arriba y lonjas de queso.

Tostadas de pan tipo pizza

Licua tomate, un poco de cebolla y pimiento. Pon a cocinar esta salsa para que espese. Toma dos panes de molde y unta con la salsa ya lista. Agrega luego pedacitos de queso, un poco de orégano y mete al horno por unos minutos. Es una opción sencilla de desayuno y puedes colocar por encima también pollo desmenuzado.

Pastel de brócoli

Se coloca una olla con agua a hervir. Vas a agregar una pizca de sal. Incorpora luego las flores del brócoli pequeñas y espera unos 4 minutos. Cuando estén al dente puedes sacarlas. En un envase para llevar al horno procedes a rociar con aceite o mantequilla y pon el brócoli. Luego una capa de pollo, pavo o pescado, unos 3 huevos batidos (dependerá de la cantidad de brócoli) y por último el queso mozzarella. Al horno por unos 30 minutos a 180° y listo. 

Desayunos para bebés de un año

Un buen desayuno para un bebé de un año debe contener un carbohidrato, una proteína, vegetales y frutas. Aunque siempre relacionamos a los hidratos de carbono con harinas, hay verduras que entran en este renglón como la papa, la batata o el boniato. Así que un puré con alguna proteína como pollo, carne o queso, puede ser una excelente idea. 

Así mismo considera los cereales, un tazón de avena cocida con leche y por encima frutas picadas es una opción sana. Las galletas saladas pueden ser también una buena alternativa. Igual el pan, ambos puedes untarlos con mantequilla de maní y medio huevo cocido. Acompañados con frutas picadas de la temporada, es un desayuno completo, saludable y sencillo.

Hay desayunos que pueden ser elaborados con anterioridad, por ejemplo los muffins o magdalenas. Puedes usar combinaciones de vegetales como zanahoria, coliflor, calabaza, brócoli y colocarles por encima un topping o cobertura de queso en trocitos. Ya luego en la mañana solo calentar un par de minutos en el horno.

Cada día trata de ofrecer un platillo diferente y de variar las frutas. Siempre intenta escoger las de la temporada. Primero por el ahorro que representa ya encontrarás ofertas dada la alta producción. Segundo debido a que contribuyes a la sostenibilidad del ecosistema. Además podrás incluso colaborar con la producción local. 

Cenas para bebés de un año

Las cenas normalmente deben ser ligeras, pero esto no quiere decir que se deba consumir cualquier alimento que solo sacie el hambre. En la comida para bebé debes tomar en cuenta el patrón con el que se ha venido trabajando. Proteína, carbohidratos, grasas y vegetales.

Las cremas de verduras son una excelente elección. No resultan pesadas y pueden fácilmente combinarse con proteínas animales o vegetales. Por ejemplo una crema de espinacas con pollo desmenuzado. Incluso, una sopa de tomate con pavo. Además una crema de apio con pescado viene bien.

Igualmente puedes hacer croquetas de atún con papas, tostadas con alguna ensalada y fruta. Una taza de yogur con almendra picada o nueces y alguna verdura al vapor como el brócoli. La carne no es muy recomendable en horas de la noche, pues es algo pesada.

Es importante que las cenas sean rápidas. Normalmente los niños ya muestran agotamiento físico producto de las actividades del día. Así que querer que se sienten a comer puede resultar un poco difícil y mostrarse dispersos. Debes preparar alimentos que puedan ser consumidos rápidamente. Una sugerencia: haz bocaditos pequeños. 

Es importante que no ofrezcas embutidos, aun cuando en páginas web podrás observar recetas que sugieren el uso de jamones y salchichas. Lo cierto es que no son para nada opciones saludables. La cantidad de químicos y sales que poseen los hacen casi prohibitivos.

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